Él la miró, ella sonrió.

Fue coqueteo puro. En ese momento, ella no tenía ni idea en qué se estaba metiendo, solo sonrió. Estaba acostumbrada a hacerlo por cualquier cosa. Una sonrisa siempre relaja el incómodo momento de la primera vez. Él respondió a su sonrisa… y solo en ese instante, ella se dio cuenta de que había perdido el…