La serpiente gris

Salió apurado y apenas retrocedió unos pasos antes de cerrar la puerta de su casa para tomar las llaves que siempre deja en la mesita de su pequeño hall. Caminó por las mismas calles de siempre: el mismo parque, la misma vereda, diecisiete pasos antes de dar la vuelta a la derecha, llegar a la…